Aburrimiento en el consistorio barcelonés

O tedio. O algo peor. Que alguien les busque trabajo ya. Es posible que recuerden que hace cosa de mes y medio les comentábamos el lanzamiento de un videojuego ambientado en Barcelona, Wheelman (para regocijo de un servidor). Pues bien, resulta ser que me entero por El País de que Barcelona no quiere ser escenario de un videojuego violento por lo que la concejal de Educación, Montserrat Ballarín, ha pedido (creo, el redactado del primer párrafo de la noticia no es ningún prodigio de buen hacer lingüístico) «un informe jurídico para ver si se pueden emprender medidas legales para retirar del mercado el videojuego» (alguien debería aclarar que el videojuego aún no está en el mercado, por lo que va a ser complicado retirarlo). De traca. Porque claro, el GTA IV ha tenido un efecto muy pernicioso para la imagen de la Nueva York que calca con tanta gracia. Igual que The Getaway con Londres. Porque… ¿a quién se le ocurriría visitar ambas ciudades después de ver ambos videojuegos, eh? (Si alguien no lo había notado, este último trozo del párrafo es irónico).

Digo yo que ya habrán emprendido medidas para detener el rodaje de El Cor de la Ciutat (para los no catalanoparlantes, un culebrón de TV3 según el cual no existe un habitante de Barcelona que no sea adicto al sexo, yonqui, traficante ocasional, defraude a su seguro, engañe a su pareja u otras gracias similares, cosa que igual tampoco transmite la mejor imagen posible de la ciudad…). Y cuando acaben con esto, se pondrán a buscar y destruir todas las copias de las películas en que se refleja violencia en las calles de Barcelona. Yo propondría que, acto seguido, pasen a censurarse todas las noticias sobre la ciudad de Barcelona, no sea que a alguien se le ocurra contar algo malo malísimo sobre esta idílica ciudad en la que jamás de los jamases ha ocurrido nada malo.

(Y todo esto, claro, porque la educación en Barcelona funciona con tanta perfección que la pobre Montserrat Ballarín se aburre…)

Warner se va de last.fm

Afortunadamente no del servicio de radio, y por tanto fuera de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania ni notaremos el efecto. Desde hace meses last.fm (propiedad de CBS) ofrece en Estados Unidos un «player on demand» (lo comentamos aquí) que permite reproducir un número limitado de veces cualquier canción que deseemos de su catálogo de manera gratuita, como «calentamiento» para un servicio de pago que, casi cinco meses más tarde, no ha llegado… Pues bien, es de ese servicio del que se larga Warner (lo cuenta un blog del New York Times), que opina que last.fm paga poco por el servicio gratuito y que ya tardan con el servicio de pago… Esperemos que solucionen sus diferencias pronto.

La Britannica se pasa al wiki

No del todo, naturalmente, pero mucho, tal y como cuentan ellos mismos. Si no puedes vencer a tu enemigo… adopta sus métodos. Y es que en breve Britannica va a evolucionar y dar más relevancia a los usuarios. Por un lado está la red de expertos que siempre ha contribuido (y casi siempre de manera desinteresada) a la elaboración de la enciclopedia, a los que ahora se reconocerá dándoles un «hogar virtual» dentro del sitio desde el que promocionarse (ya tocaba, por otro lado) y colocar sus propios contenidos. Los usuarios «de a pie», por su lado, también podrán contribuir contenidos, en forma de «artículos, ensayos y presentaciones multimedia». El contenido será accesible para todo el mundo, pero sin el sello de certificación ?Britannica Checked?. Si los contenidos se incorporan al corpus de contenidos oficiales, se reconocerá la aportación en los créditos. La beta del nuevo servicio ya está disponible, si alguien quiere apuntarse. Ahora falta que les imiten los de la Espasa…

Uno se huele (mucho, muchísimo) que se trata más de una rendición que de un paso adelante tomado sin presiones pero, aún así, es un buen paso, digno de felicitación.

Vía.

BibCiter v1.0: gestor bibliográfico con plugin para WordPress

Hace un tiempo nos hacíamos eco aquí de la salida en beta de BibCiter, un gestor web de bibliografías que permite, entre otras cosas, subirse los PDFs al servidor, sacar feeds RSS.

Pues bien, después de cerca de cuatro años de programación (ni a tiempo parcial, eso sí, sino a ratos muertos y más que nada como desahogo ? cada uno se divierte como quiere) hemos sacado la versión 1.0 (de hecho, eso fue hace dos semanas, porque hoy mismo ha salido la v1.1).

La principal novedad de esta nueva versión (la 1.1) es que permite sacar también un plugin para WordPress de forma que sea relativamente fácil introducir citas bibliográficas de obras que tenemos en nuestra instalación de BibCiter. Como ejemplos, mirad las referencias que aparecen en el final de esta página o de esta otra.

El funcionamiento es bastante sencillo y se basa en la aplicación para hacer shortcodes de la que también hablamos el otro día.

Pues nada, ¡a leer!, que para eso están las bibliografías.

La premiere del anuncio, en la red

Eso de ahí arriba (los que leáis vía RSS, haced click para verlo, que vale la pena) es el último anuncio de la serie «like no other» de Sony. O quizá debería tachar lo de «último» y poner «próximo». Porque en la tele (al menos en la británica) no se verá hasta el primero de mayo. Pero lo que veis es el vídeo oficial, que ya está en la web de Sony Reino Unido (vuelvo a no saber qué han hecho en el resto del planeta).

Hace unos días Seth Godin defendía que a los usuarios de Firefox hay que tratarlos diferente, puesto que son los que se han tomado la molestia de instalar un navegador que no es el que venía con su ordenador (sí, ya sé, habría que hacer lo mismo con los de Opera, o los de Safari para Windows, pero es una simplificación útil). Parece que Sony hace lo mismo con los internautas sobre los televidentes. Dicen por ahí que a eso se le llama «hacer marca»…