Shortcodes fáciles en WordPress

Marcar HTML no es difícil, pero tampoco es la cosa más sencilla ni eficiente del mundo. En muchas ocasiones uno echa de menos la posibilidad de utilizar macros: sería más fácil escribir [cita] ... [/cita], por ejemplo, que <blockquote> ... <blockquote>. Si lo que queremos escribir es un fragmento de HTML más largo, ni te cuento. Supongamos que uno quiere escribir lo siguiente:

<div class="teorema">
<span class="etiqueta">Teorema 2.14</span>
<span class="enunciado">Todo lo que pueda ir mal irá mal.</span>
</div>

y que lo podemos cambiar por [teorema orden=2.14]Todo lo que pueda ir mal irá mal.[/teorema]. Práctico, ¿no? Y seguro que no cuesta gran cosa pensar en aplicaciones en las que el ahorro de tiempo fuese aún mayor. Si se quiere usar WP como gestor de contenidos y los futuros autores no conocen HTML, va a ser más fácil enseñarles cuatro «shortcodes» que a marcar bien el HTML de sus aportaciones.

Pues bien, desde la versión 2.5 WordPress incluye la Shortcode API, precisamente para hacer eso. El problema es que definir nuevos «shortcodes» no es exactamente trivial. Descubro ahora (vía) un Générateur de Shortcode pour WordPress (más info, sí, en francés) que, sin llegar a hacer transparente el proceso, sí lo facilita lo suficiente como para que sea útil.

Que aproveche :-).

Bloggers en el vestuario de los Dallas Mavericks

La cosa tiene miga.

Primer capítulo. Hace unos días Mark Cuban, blogger y propietario de los Dallas Mavericks, prohibió la entrada de diversos miembros de la prensa en el vestuario de los Mavericks. Para ser concretos, prohibió la entrada de todos aquellos que se identificaban como «bloggers». Cuban comentaba los motivos en su blog: el espacio en el vestuario del equipo es limitado; si entra un blogger afiliado a un medio de comunicación, ¿por qué no lo iba a hacer cualquier blogger?; no hay espacio para todos los bloggers en el vestuario. Los medios con blogger rechazado, como es natural, entraron en ebullición: el radical propietario de los Mavericks, enfadado por cualquier motivo, había decidido castigar a algunos medios con la excusa de los blogs.

Segundo capítulo. Unos días más tarde Cuban volvía sobre el tema. Esta vez criticaba la política de los medios de comunicación de incluir blogs en su oferta. Entiéndase algo: no criticaba la figura de un periodista que escribe con frecuencia irregular y que permite que sus lectores deje comentarios, sino el uso del nombre «blogger» para lo que, de hecho, es un periodista digital. ¿La solución rápida para la prensa? Haber reetiquetado a esos bloggers como columnistas, reporteros o lo que fuese. Pero no. La prensa presionó a la liga.

Tercer capítulo. La NBA dice a los Mavericks que deben permitir a los bloggers el acceso al vestuario. Y esto es, exactamente, lo que esperaba Cuban como respuesta a su provocación descarada. ¿Qué ha hecho ahora? Permitir el acceso a todos los bloggers, como vuelve a contar en su blog. Estén o no afiliados a un medio de comunicación. Ahora Cuban puede decir, con toda la razón, que, a causa de las peticiones de la prensa, tiene overbooking en el vestuario. Y tendrá que establecer un criterio de selección. Que no necesariamente dará preferencia a los bloggers de prensa. Me juego un euro, si me apuran, a que alguno de esos bloggers se va a quedar fuera…

Conclusiones. La caja de Pandora que acaba de abrir la prensa cayendo en la trampa de Cuban es considerable. Traslademos el caso a un entorno más local. Imaginen que eso pasa en España. Y que los grandes clubes de la liga de fútbol dan acceso a los «bloggers» de los diarios deportivos… pero también al blog de fútbol de Weblogs SL y, luego, a un blogger anónimo… Las preguntas (para las que no tengo respuesta) son varias. Aún saltándonos la obvia de por qué los medios y la NBA han caído en una provocación obvia en grado sumo. ¿Deben los periodistas digitales usar la etiqueta de blogger? ¿Deben los medios usar bloggers? ¿Un blogger que escribe para un medio de comunicación sigue siendo un blogger? ¿Qué diferencia supone que un blogger especializado en un tema esté o no adscrito a un medio de comunicación? ¿Debe una organización abrir el acceso a los bloggers como si fueran periodistas? Y, en ese caso, ¿cuál es el criterio?

Será muy interesante ver cómo avanza el tema…

La prensa histórica española, en acceso abierto

Hace cosa de un mes nos daba envidia el proyecto del New York Times de liberar 70 años de archivos en la web y lamentábamos que los diarios de por aquí no hiciesen lo propio. Afortunadamente, lo que los diarios no hacen con sus propios archivos, el Ministerio de Cultura sí (digno de elogio: recuérdenme que les «pegue» menos fuerte la próxima vez que salten con la cantinela del canon). Leo ahora en Público.es (es una noticia de la Agencia EFE, eso sí) que se lanza prensahistorica.mcu.es, la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, que contiene unos cuatro millones de páginas de casi dos mil cabeceras diferentes, comenzando por contenidos de finales del siglo XVIII. Felicidades, por tanto, a las Bibliotecas Públicas del Estado por tan brillante iniciativa.

Por no ser tan optimistas, que nos sienta mal:

  • Enlazo la noticia de Público a pesar de que yo me he enterado por el RSS de ElPaís.com: resulta ser que el editor de turno ha decidido que no hacía falta ni siquiera recoger la URL de la biblioteca (la noticia, tal y como la recoge El País ahora mismo, contiene dos URLs, ninguna de ellas hiperenlazada: una de The European Library y la otra de otro proyecto del Ministerio, la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico).
  • Nos habría encantado probar la biblioteca… pero ahora mismo da un fantástico error 500 :-(.

PS Después de unas horas, parece que se ha normalizado el servicio. Unas páginas de El Estudiante de Salamanca… de diciembre de 1896:

Las primeras páginas de la publicación El Estudiante de Salamanca

South Park, en la red

Captura de pantalla de un episodio de South Park en la web del programa

Repitan conmigo. 1. Los intermediarios son malos para la cartera. Tanto la del productor como la del consumidor. Buenos para la cartera del intermediario, eso sí. 2. Internet facilita la comunicación directa entre productores y consumidores. (1+2=) 3. Internet es buena para productores y consumidores, mala para los intermediarios (si me apuran, buena para los intermediarios que saben sacar provecho de la «long tail», también).

Los últimos que se han apuntado a hacer pruebas con nuevos modelos de negocio en la red son los chicos de South Park, Trey Parker y Matt Stone, que han decidido colgar en la red todos los episodios de la serie, que pueden visionarse como toda la vida: con anuncios.

Seguro que cada anuncio visto se paga muy poco. Pero si todo va a parar a las arcas de los creadores, de buen seguro dará para pagar el hosting y producir unos ingresos más que razonables. Si yo tuviese una cadena de televisión, comenzaría a pensar en mimar más a las productoras de mis programas de más éxito…

Vía.

PS 20080325 Obviamente, todo es más fácil si uno ya tiene una serie de éxito. ?xito basado, además, en el modelo televisivo tradicional. ¿Qué pasa si lo que quiere uno es lanzar una nueva serie? John August (guionista de La Novia Cadáver, Charlie y la Fábrica de Chocolate y Big Fish) cuenta en su blog cómo le está yendo con un piloto para una serie que ha hecho y que espera que llegue algún día a ser una serie web. Apunta además a la noticia de que Seth MacFarlane (Padre de Familia) se apunta al tema de las series web.

Geostorytelling

Captura de pantalla del primer capítulo de The 21 Steps

Interesante experimento narrativo el de The 21 Steps, de Charles Cumming (británico, escritor de novelas de espías y residente en Madrid), en We Tell Stories, un experimento de «ficción digital» de la editorial anglosajona Penguin que durante seis semanas va a llevar a media docena de autores a la red de manera diferente. Como mínimo, el primer experimento, resulta interesante: narrar una historia a través de un mash-up con Google Maps. Innovador (palabra que estamos poco acostumbrados a asociar con discográficas, estudios y editoriales)…