¿Sabe Adsense lo que hace?

Como el protagonista de π, uno tiene una cierta tendencia natural a buscar patrones en conjuntos de números. Bueno, lo suyo era obsesión y lo mío a veces raya en la fascinación. Como por ejemplo, mirando los números de AdSense. Y después de mirármelos un rato, mi primera (y segunda) respuesta a la pregunta del título es «como mínimo en obm, no demasiado». (Y que conste que aunque no me sacarán de pobre, mis ingresos de Adsense son muy bienvenidos y, además, si Technorati no se equivocó mucho en su último estado de la blogosfera (ya comentado por aquí), estoy bastante por encima de la mediana de ingresos.)

Obsérvese, primero, la siguiente gráfica:

Apenas se aprecia correlación entre las impresiones de anuncio y los ingresos
Medias móviles de impresiones de anuncios e ingresos en este blog, para un cierto periodo de seis meses

(Sí, la media móvil que cae en picado es la de impresiones, en consonancia con la deprimente pérdida de tráfico del blog. Y que cayeran visitas pero no ingresos es lo que me ha llevado a fijarme, efectivamente.)

No parece que haya mucha relación entre ambas categorías, ¿verdad? Pues si en vez de comparar ambas medias hacemos una gráfica de dispersión…

Dispersión de ingresos contra impresiones
Dispersión de ingresos contra impresiones

Pues eso. Que si genero los puntos al azar igual me sale más aleatorio, pero no estoy yo muy seguro. Para los interesados, el coeficiente de correlación es de 0.18 y ni regresión lineal, ni exponencial, ni logarítmica, ni polinómica ni potencial ni puñetas, los coeficientes de determinación se arrastran…

Y me diréis… pero claro, hombre, las temáticas de los visitantes varían con el tiempo y el CPM hace lo propio. Y sí, yo también me lo he dicho. Y acto seguido he limitado el experimento a una única entrada (esa que representa como el 40% de las impresiones de anuncios del blog y el 35% de los ingresos y que, por tanto, a ojo de buen cubero he estimado significativa). Y… que si quieres arroz, Catalina…

De nuevo, apenas se aprecia relación
Media móvil de impresiones contra ingresos de una única entrada

Y, por si quedaban dudas, la gráfica de dispersión:

De nuevo, una nube casi perfectamente aleatoria
Ingresos contra impresiones de una única entrada

La correlación, 0.21. Las diferentes regresiones, tan patéticas como antes.

En fin. Que ni recuerdo con mucha claridad la estadística de la carrera (aunque alguna cosa sí me quedó :-) ) ni soy un experto del tema pero, oiga, ¿no parece que Adsense juega a los dados con el CPM? Y cualquier aportación sobre el tema será muy bienvenida, desde luego.

Lies, damned lies and statistics

Si ya lo dijo Disraeli… Y es que uno no puede hacer caso de todo lo que lee por ahí­, y menos aún cuando viene con una sospechosa pátina de estudio científico y estadístico… La historia la cuenta el New York Times pero algunos de los detalles ya los conoce el público habitual de este sitio: hace unas semanas una firma de estudios de mercado (comScore, por más señas) anunció a bombo y platillo que los clicks de publicidad de Google no iban todo lo bien que debieran (de lo que se deducí­a que sus ingresos para el trimestre fiscal que estaba a punto de acabarse se resentirí­an). El anuncio, como era de esperar, tuvo un cierto efecto negativo sobre la cotización de las acciones de Google. Pero Google publicó sus resultados. Y el 2% de aumento en los clicks que auguraba comScore resultó ser un 20%. Un errorcillo de un cero de nada, oiga. La cara que se les habrá quedado a los que vendieron acciones al leer la «noticia»…

comScore dice ahora en su blog que ellos ya dijeron que no había que hacerles demasiado caso (manda…), que ellos se referían claramente a los clicks en Estados Unidos y no para todo el mundo y que lo que pasa es que la comunidad financiera les malinterpretó, que ellos ya lo habí­an explicado muy claro. Vamos, que ellos lo hicieron de coña y que es todo Wall Street el que no sabe leer. Cierto es que para el mercado estadounidense acertaban bastante y que los analistas tienen una importante parte de culpa en el desaguisado, pero tiene su gracia lo poco que se responsabilizan de sus acciones y de los resultados de estas…

Habrá que seguir escribiendo…

Sabido es de los lectores habituales la obsesión del que suscribe por seguir las estadísticas de este blog. Ya en alguna ocasión (por ejemplo) he contado que me parece fascinante la precisión con la que el contenido de otro blog más se ajusta a la ley de la potencia.

Desde que le puse Adsense al blog, otra de las visitas diarias del que suscribe es a la cuenta de ganancias correspondiente. Un poco tonto si se tiene en cuenta que gano como para uno o dos cafés al día, pero qué se le va a hacer. Teniendo en cuenta que cinco entradas generan el 80% de las impresiones de anuncios del blog, y que todas tienen ya una cierta edad (la más reciente ha cumplido un añito hace poco y la más popular, de hecho, tiene cuatro años), uno imaginaba que los ingresos también vendrían en un 80% de esas cinco entradas. Pero va a ser que no:

Gráfica con impresiones de anuncios e ingresos del blog. El ?Top 5″ de entradas representa el 80% de impresiones de anuncios, pero menos del 60% de los ingresos

Resulta ser que esa «cola larga» de más de 2,800 entradas da mucho más dinero por visita que las cinco entradas del top 5 (aunque, naturalmente, sigue habiendo un desequilibrio brutal: menos del 1% de las entradas representa el 60% de los ingresos). Curioso, ¿no?

Lies, damned lies and statistics

O sólo sé que no sé nada.

Recordarán ustedes el alboroto montado alrededor del disco de Radiohead que sólo se vendía inicialmente a través de la red y, además, a precio «a gusto del consumidor». Que si era, o no, el fin de las discograáficas. Que si la banda había ganado mucho o poco dinero. Más que firmando con una discográfica o menos. Que si era un modelo viable para grandes bandas, gente que se lanza al mercado, la «long tail», la «fat head» o la madre del cordero…

¿El problema? Que la solución la tiene el contable de Radiohead. Y los miembros de Radiohead, con un poco de suerte. El resto, difícilmente lo sabremos nunca. Eso no nos ha impedido especular, desde luego (y en este blog somos tan culpables como el que más, naturalmente).

Lo primero que se supo del tema (haciendo un uso de la palabra «saber» extremadamente laxo) era que podían haber vendido algo así como un millón doscientos discos a algo así como ocho dólares el disco. La credibilidad de las fuentes, poca: el número de discos vendidos salía de «una fuente cercana a la banda», los ocho dólares de una nada científica «encuesta» de una revista musical (si encima tenemos en cuenta la «carrera» que lleva el dólar contra el euro y la libra…).

Ahora ComScore da unos números bien diferentes, que apuntarían a un millón doscientas mil vistas (que no ventas) en 29 días. De los «compradores» tan solo un 38% habría pagada más que los gastos, y ese 38% habría pagado una media de seis dólares (lo que daría $2.26 por descarga)…

Los primeros datos no eran nada creíbles. Estos de ComScore… tampoco. ComScore mide las audiencias al estilo audímetro: tiene una cartera de dos millones de usuarios que autorizan a ComScore a «espiarles». Aunque haya más de mil millones de usuarios de internet en el mundo, una muestra de menos del 0.5% no es necesariamente mala, si está bien seleccionada, para medir la audiencia de grandes sitios a los que se les supone una distribución demográfica más o menos homogénea, similar a la de «toda la web». ¿Pasa eso con el sitio de Radiohead? No es demasiado disparatado suponer que el visitante de Radiohead tiene un perfil que, aún siendo popular, sólo es un trozo de la tarta de usuarios. ¿Dice algo de la metodología y de qué demográficos ha tomado ComScore? No («secreto de estado», alegarán, sin duda).

¿Debemos creer a unos? No. ¿A los otros? Tampoco. ¿Ha sido un negocio lo de Radiohead? Insisto: pregúntenle al señor (o señora) contable. Y los que no podemos preguntarle tendremos que esperar al próximo disco (con un poco de suerte tardarán menos de cinco años) y ver si repiten estrategia.

Mientras tanto, una conclusión extraíble: las audiencias, en internet, son un misterio que conocen sólo los que tienen acceso a los registros del servidor (y aún así, de aquella manera…). El resto, pura especulación (muy entretenida, eso sí).

PS 20071110 Como podía esperarse, Radiohead ha desmentido los números de ComScore. Más sorprendente es que comScore defienda sus resultados (i) a pesar de la nota de la banda y (ii) que se escuden en que las encuestas bien hechas sean una buena herramienta mientras que no hacen nada por defender que la suya lo esté (bien hecha, me refiero).

Un millón doscientos mil álbumes, a ocho dólares el album…

Algo así como nueve millones seiscientos mil dólares de ingresos. Según dicen en Mashable, esos podrían ser los números de In Rainbows el disco con que Radiohead abrió hace unos días la veda de la discográfica en el coto de caza de las grandes bandas (la cosa no es nada científica: el millón doscientos discos proviene de «una fuente cercana a la banda», los ocho dólares de una encuesta). No es, desde luego, el modelo que pueda aplicar una banda pequeña, pero si a las discográficas se les caen las vacas sagradas (y no se me ocurre ninguna razón por la que ninguna banda deba firmar con una discográfica de ahora en adelante) la cosa pinta muy mal para ellas (curiosamente, bastante mejor para la música y los músicos).

Por cierto. En cuanto a los costes, estamos hablando de algo así como cien terabytes (probablemente menos, confieso que no me he bajado el disco y que, por tanto, no sé cuánto pesa) en ancho de banda. Dudo mucho que se hayan dejado más de cien mil dólares en hosting…

PS 20071106 Porcentaje de gente que no pagó por bajar el disco: 62% (según esto).